Capítulo 1 : Rockstar
Era un rockero. Un bon vivant. Cada noche después de su espectacular concierto se divertía y vivía de la única cosa explicable además de suya la fama de artista musical: la diversión. A las 10 comenzaba el concierto. Duraba como unas 2 horas y media y comenzaría sobre las diez de la noche; después, sobre la 1 de la madrguada proedía a una nueva noche llena de drogas y sexo con encantadoras mujerzuelas que se dejaban encandilar por los aires de bohemia y artisticismo que desprendía el músico sobre ellas como Dios le dio a entender. No se preocupaba de nada, vivía de cada noche, de cada concierto y de todo el dinero ganado ya que su fama se extendía por los confines del mundo. No reparaba en nada; vivía al máximo y quizás tampoco reparaba en absolutamente nada a lo mejor en el mismo pero tampoco se podría decir pues después de la noche y mañana acababa hecho polvo después de tanta juerga y sobredosis de diversión.Después, se cargaba la guitarra a la espalda y se subía a la furgoneta donde dormía la mayor parte del tiempo y llegaba a la próxima ciudad acogido por sus multitudes que arrasaban y morían por tenerle a sus pies y pedirle un autógrafo. Él generoso con ellos no les rechazaba nada y se podía decir que se había ganado a su público. Luego comería algo en su vida al revés, sobre las siete de la tarde nada más bajar de la furgoneta y luego ya se prepararía para saltar a escena y sentir todas sus canciones de una manera muy especial e imponente hacia su público.
Bueno, pues esa noche barcelonesa (ya que era la ciudad en la que él tocaba) fue diferente.
