Capítulo 1 : Rockstar

Era un rockero. Un bon vivant. Cada noche después de su espectacular concierto se divertía y vivía de la única cosa explicable además de suya la fama de artista musical: la diversión. A las 10 comenzaba el concierto. Duraba como unas 2 horas y media y comenzaría sobre las diez de la noche; después, sobre la 1 de la madrguada proedía a una nueva noche llena de drogas y sexo con encantadoras mujerzuelas que se dejaban encandilar por los aires de bohemia y artisticismo que desprendía el músico sobre ellas como Dios le dio a entender. No se preocupaba de nada, vivía de cada noche, de cada concierto y  de todo el dinero ganado ya que su fama se extendía por los confines del mundo. No reparaba en nada; vivía al máximo y quizás tampoco reparaba en absolutamente nada a lo mejor en el mismo pero tampoco se podría decir pues después de la noche y mañana acababa hecho polvo después de tanta juerga y sobredosis de diversión.Después, se cargaba la guitarra a la espalda y se subía a la furgoneta donde dormía la mayor parte del tiempo y llegaba a la próxima ciudad acogido por sus multitudes que arrasaban y morían por tenerle a sus pies y pedirle un autógrafo. Él generoso con ellos no les rechazaba nada y se podía decir que se había ganado a su público. Luego comería algo en su vida al revés,  sobre las siete de la tarde nada más bajar de la furgoneta y luego ya se prepararía para saltar a escena y sentir todas sus canciones de una manera muy especial e imponente hacia su público.

Bueno, pues esa noche barcelonesa (ya que era la ciudad en la que él tocaba) fue diferente.

Clamación a la Ondina

Hola,

buenas noches, desde mi estancia en lo alto de la montaña mexicana de Tlaltizaltépetl, convoco a las sílfides portadoras del Don del Amor para que me ayuden a componer una maravillosa cancion de amor hacia mi amada.

 

En mi solededad me encuentro,

el viento de fuera repiquetea en la ventana,

oh, ondina elfa áyudame a componer un amor.

 

En mi amor quizás encuentre la llama del fulgor,

que duerme en mi corazón.

oh, ondina elfa áyudame a componer un amor.

 

Y ójala que las miradas bonitas pueblen el cielo,

para que así yo pueda contemplarlas,

oh, ondina elfa áyudame a componer un amor.

 

Su imagen se proyecta en las estrellas,

mi boca recuerda su sabor,

oh, ondina elfa áyudame a componer un amor.

 

Y ahora ya invocación consumada,

trae evocada a mi amada,

para que así yo pueda escribir,

GRACIAS.

Espuma de Venus

En frío, a flor de labio, boca de cosecha
senos de clavel, curvas nieves
rincones de voces, y cuchillos de saliva.


Nadé desnudo tu oleaje.


La espuma de Venus la fruta màs escasa
que quiso ordeñar, el zahorì buscando agua.


La ficciòn es y será
mi unica realidad.


Artista del Pecado; aprendí de memoria
la geografìa de tu Centro de Azúcar
y de Acero, espuma de Venus.


Nadé desnudo tu oleaje.


Perfume inmaterial, cobijo y principio
el aullido vertical como respuesta a tus prodigios


La ficciòn es y será
mi unica realidad.


Con el disfraz sin estrenar,
di el salto a lo Fugaz.
La ficciòn es y será
mi unica realidad.

Acerca de elcuadro2

Historias que soplan al destino en su viaje hacia la eternidad.

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias